El proceso de iniciación al jardín es un momento importante tanto para los niños como para sus familias. Para muchos es la primera experiencia fuera del entorno familiar, por lo que es natural que aparezcan emociones diversas mientras se adaptan a esta nueva etapa.
Los niños aún no saben que el jardín es un lugar seguro: lo descubren a partir de los gestos, las palabras y las actitudes de sus adultos de referencia. Si los adultos transmiten confianza y tranquilidad, ellos también aprenderán a confiar.
A continuación, compartimos algunas recomendaciones para acompañar este proceso:
- Realizar despedidas seguras y claras.
- Transmitir mensajes simples y tranquilos.
- Respetar los horarios establecidos.
- Evitar extender demasiado el momento de la despedida.
El jardín es un espacio nuevo: hay personas nuevas, rutinas nuevas y reglas nuevas. Adaptarse lleva tiempo y cada niño lo transita a su propio ritmo. Por eso es importante recordar que la adaptación es un proceso y no siempre es lineal.
En esta etapa, el rol principal de los adultos es transmitir seguridad. El vínculo de apego con los docentes se construye gradualmente, a través de la repetición, el tiempo y la paciencia.
Además, es importante tener presente que todos los actores de este proceso (niños, familias y docentes) también se están adaptando.
Acompañar con calma, confianza y paciencia es la mejor manera de transitar estos primeros días.


